Memorias de la lucha Sandinista

La intensa vida combatiente de Gabriel Cardenal Caldera

La intensa vida combatiente de Gabriel Cardenal Caldera.1

Mónica Baltodano 

Releyendo en mi exilio El ángel de San Judas, me conmovió profundamente conocer rasgos de la vida de Gabriel Cardenal Caldera, sobre todo, cómo fueron y qué dijo en sus últimos momentos. Entonces pensé que la mística y convicciones que permearon a miles de jóvenes de nuestras generaciones no deben ser enterrados en el olvido. Tampoco debemos permitir que la brutal dictadura Ortega Murillo, que hoy oprime a los nicaragüenses, robe o utilice ese legado para sus propósitos de poder y dominación. Así que me propuse buscar investigar y narrar esta historia.

He elaborado este ensayo en tres entregas. Esta es la primera.

Algunos datos biográficos

Gabriel nació el 21 de enero de 1954. Fue el menor de once hijos de Julio Cardenal Argüello e Indiana Caldera, una familia muy adinerada. Julio era estricto, de ideas conservadoras, considerado el primer arquitecto de Nicaragua, empresario y socio de la empresa constructora Cardenal Lacayo Fiallos (CARLAFISA). Desde niño Gabriel fue muy inquieto y de alguna manera rebelde. Mostró destrezas para el dibujo y a los doce años hizo un curso por correspondencia mejorando sus habilidades. En 1966 estudió primer año de secundaria en el jesuita Colegio Centroamérica (CCA), de Granada. Luego, en 1967 y 1969, en el CCA de Managua. Al reprobar tercer año de bachillerato fue enviado interno al Instituto Pedagógico de Diriamba (1969-1971), donde se bachilleró. 

Amigos del colegio lo recuerdan como un buen muchacho noble, llevadero. No era conflictivo, sano, le caía bien a todo el mundo, no recuerdo que haya estado involucrado en un altercado o un pleito, que era muy común de los chavalos en un internado.

Como solían hacer las familias de las élites nicaragüenses, al bachillerarse fue enviado a Estados Unidos e inició estudios de ingeniería en la Universidad de Notre Dame, Indiana, donde estudiaban sus hermanos Julio y Alejandro y varios amigos. Allá se hizo medio hippie, más desenfadado, fumaba marihuana y le encantaba el rock pesado. 

En las vacaciones de 1974, un grupo de estudiantes nicaragüenses, incluido Gabriel, hicieron en automóvil la travesía de Estados Unidos a Nicaragua. Durante el viaje, Vanessa Castro, militante del Movimiento Cristiano y vinculada con el FSLN, sostuvo largas conversaciones reflexivas con él sobre la situación de Nicaragua. De paso en El Salvador, Gabriel tuvo pláticas con su hermano Antonio (Toño), comprometido en la lucha revolucionarias de ese país, y parece que estas influyeron mucho en su ánimo, pues decidió no regresar a Estados Unidos. Vanessa describe ese momento de Gabriel como una mezcla, producto de esa época: vagancia por un lado y humanidad profunda por el otro. Y esa es la raíz de su vinculación con la revolución. 

Vertientes directas de su compromiso 

Gabriel fue parte de una generación de jóvenes de clase media y alta que a inicios de los años 70 se comprometió en la lucha armada revolucionaria contra la dictadura somocista con el ideal de hacer una revolución que estableciera un régimen de justicia social en Nicaragua. El cuestionamiento de las enormes desigualdades e injusticias de la sociedad nicaragüense y el influjo de la Teología de la Liberación, fueron las principales fuentes de su conciencia. El mensaje que el compromiso cristiano implicaba amor y solidaridad con los excluidos, la influencia del marxismo y la utopía de una sociedad  en la que acabaría la explotación del hombre por el hombre, motivó a amplios sectores de estudiantes de exclusivos colegios religiosos a identificarse con otros jóvenes revolucionarios.

En la familia de Gabriel se destacaron grandes referentes de estas ideas. Era sobrino del sacerdote jesuita, Fernando Cardenal Martínez, uno de los más importantes impulsores del Movimiento Cristiano Revolucionario, y sobrino también del poeta y sacerdote trapense Ernesto Cardenal Martínez, quien desde su comunidad campesina en Solentiname inspiró a grandes sectores más allá de las fronteras nicaragüenses. 

Asimismo, su hermano Antonio, estudió sacerdocio con los jesuitas en Santa Tecla, trabajó en la Universidad Centroamericana de El Salvador, y se comprometió casi de inmediato con las luchas de los campesinos de Aguilares. A partir de ahí empezó a militar en las Fuerzas Populares de Liberación (FPL). Más tarde se destacó como uno de los más queridos comandantes del FMLN, con el seudónimo de Jesús Rojas, hasta su infausta caída en 1991. 

Gabriel en Nicaragua

Al volver a Nicaragua en julio de 1974, encontró a compañeros de colegio incorporados en el Movimiento Cristiano y haciendo vida comunitaria en barrios marginales como parte de su compromiso. Él solicitó unirse a la comunidad del barrio Don Bosco, donde estaban Carlos Carrión (Capeto), Carlos Zamora (Mafalda), José García (Chachirulo) y Juan Carlos Herrera (La Foquita), quien cayó combatiendo en 1977. Además de los integrantes de esa comunidad, interactuaba con otros miembros del movimiento cristiano, como Flor de María Monterrey, Dharma Lila Carrasquilla, César Delgadillo, Dulce María Guillén, Vanessa y Karina Castro Cardenal, María Ivette Fonseca; y de otras generaciones ubicados en la comunidad de El Riguero: Joaquín Cuadra, Osvaldo Lacayo, Óscar Robelo y otros. 

En la comunidad de Don Bosco, mostró profundo interés en vincularse con los sectores populares y a superar lo que consideraba debilidades por su extracción de clase. Todos los que le conocieron señalan que tenía especial cuidado en su proceso de “proletarización”, facilitado por rasgos de su personalidad, algunos claramente visibles desde su niñez, según relatan sus hermanos: carácter alegre, comunicativo, chilero, burlón, reidor. Siempre mostraba alegría de vivir, era especialmente sensible al dolor de los demás, buscaba cómo ayudar y era muy desprendido y amoroso con todos, en especial con los más humildes. 

Fue muy didáctico y creativo en las comunicaciones, lo que facilitó el rápido reconocimiento de su capacidad de liderazgo. A medida en que se comprometía mostró que era intrépido, rayando en la temeridad. A cada misión imprimía entusiasmo y seguridad en sus resultados, características que más tarde lo destacaron en las formas más riesgosas del compromiso: la lucha armada. 

La comunicación y los dibujos 

Cuando comenzó a hacer trabajo de barrio, en particular con obreros, usaba dibujos, croquis y muñequitos para exponer sus ideas. Esa especial destreza fue aprovechada en el Centro de Educación y Promoción Agraria (CEPA)  extensión social de la UCA que había puesto en funciones el padre Jesús Mª Martin-Mateo sj en 1972. Gabriel fue incorporado en 1975. Emilio Baltodano recuerda que en Semana Santa de ese año, Gabriel, Óscar Robelo y él fueron durante quince días a Masatepe y, aprovechando los oficios religiosos, realizamos un trabajo político-organizativo con las comunidades de El Arenal, La Sabanita, La Cruz de Mayo, San José, Pío XII, con apoyo del padre Guillermo Quintanilla, párroco de Masatepe, quien estaba al tanto de las implicaciones políticas del trabajo. 

En el CEPA, Gabriel trabajó en equipo con Salvador Mayorga, Jorge Vogel, Emilio Baltodano y Ricardo Zúniga. En distintos momentos en esta institucion trabajaron otros militantes como Felicia Medina, Pikin Guerrero y  Freddy Morales, originario de San Benito, entre otros. En 1975 y 1976 hicieron el periódico Cristo Campesino en forma de historieta, que dirigia Freddy y cuyos dibujos fueron elaborados por Gabriel, mostrando versatilidad e intensidad de carga expresiva y eso era fundamental para comunicar lo que querían en ese tiempo. Para la publicación, el equipo discutía el contenido y juntos elaboraban el guion. Luego ideaban los textos y definían lo que iría en los recuadros, y solo al final dibujaban los monitos. Sus compañeros recuerdan que Gabriel trabajaba horas y gozaba haciéndolo. 

Mas adelante, fue integrado al aparato de propaganda nacional, montado por la Tendencia Proletaria (TP), que producía materiales de formación. Su hermano Antonio le pidió apoyo y Gabriel elaboró una edición de material para la base campesina del FMLN, explicando el materialismo histórico de forma sencilla. Entre los materiales de propaganda que ilustró figura el Librito Azul, un manual para la conspiración urbana en la TP.

Los amores

Dicen que Gabriel Cardenal era muy enamorado. Como lo conocí personalmente, afirmo que era encantador. De inmediato despertaba simpatía, ternura y sonrisas. ¡Te daban ganas de abrazarlo!  Él tenía el aura de los elegidos, que tienen mucho de niños y por eso se dan a querer. En su vida comprometida se le conocieron tres novias: Ximena Oyanguren, con quien jaló tres años. Luego se enamoró de Marlene Álvarez, entonces deportista y voz esencial del Grupo Pancasán. 

Finalmente se enamoró de Jenny Soto, a quien en San Judas llamaban Tabáricha, combatiente aguerrida y decidida, que lo acompañó hasta sus últimas horas. Por todo lo que he leído constato que Jenny no solo fue valiente y comprometida, sino también muy reflexiva y amorosa. En medio de la guerra, la muerte, el dolor, Jenny habla de amor, ternura, latido de corazones, alegría, optimismo y convicción que, entre órdenes militares, operaciones de guerra —muy duras y sangrientas—,  transmitía Gabriel.

Militancia en el FSLN. Trabajo en barrios populares

A finales del 74 e inicios de 1975 fue integrado al FSLN con el seudónimo Iván. Como parte de los movimientos cristianos, al inicio de ese año hizo trabajo comunitario en el barrio Acahualinca con Mercedes Vijil y, en conjunto con organizaciones religiosas, instalaron un dispensario para atender a sus pobladores. Después trabajó con Dulce María Guillén en San Judas, donde entraron a través de las Comunidades Eclesiales. Allí destacaba doña Edda López, quien se convirtió en soporte importante cuando Gabriel la reclutó para el FSLN. 

A fines de junio de 1976, Gabriel pasó temporalmente a condición de semi clandestino. Gabriel explicó a su mamá las limitaciones que conllevaría esa nueva situación. A partir de entonces se afeitó el bigote, se cortó el cabello y vivió en diferentes casas, de amistades y de seguridad en los barrios, aunque siempre procuró verse en distintos lugares con sus padres, en especial con su madre. 

Comités de Obreros Revolucionarios (COR)

En octubre de 1976, establecidas las prioridades de la TP, comenzaron a ser organizados los Comités de Obreros Revolucionarios (COR), organismos de trabajo intermedio en fábricas y centros de trabajo que, además de impulsar la lucha política contra la dictadura, promovían la lucha por los derechos y reivindicaciones de los trabajadores en los sindicatos legales que había, pues no se podía crear sindicatos y afiliaciones fuera de las centrales sindicales. 

Era un período de mucha represión. Imperaba el estado de Sitio y la Ley Marcial. En 1977, los COR tomaron nuevo impulso. Ramón Medrano afirma que, con presencia de Gabriel, se reunieron con doce obreros y relanzaron la idea. Entre los primeros organizadores se destacaron, además de Medrano, Víctor Suazo, con experiencia sindical, siendo los primeros centros donde fueron organizados: Rolter, Lozelsa, Incesa, Pinturas Kativo, Cervecería Toña, Fabritex, etc. 

La mayor parte de quienes hacían este trabajo provenían del Movimiento Cristiano, pero se destacaron obreros como René Cisneros,  Lucío Jiménez, Camilo Chamorro, obrero de la construcción de CONTECSA, que llegó a ser uno de los principales comandos en Diriamba. Además de entrar con algunos obreros que habían sido reclutados en sus barrios, en algunos lugares los COR iniciaron repartiendo comunicados en las puertas de las fábricas. Mientras uno discurseaba, otros se metían entre los obreros para observar su reacción e iniciar el trabajo de acercamiento.

Gabriel formó parte del grupo encargado de impulsar los COR en empresas ubicadas en la carretera a León, en el lado del Open 3. Ahí trabajó con Víctor Romero, quien llegó a ser uno de los principales combatientes en los Comandos Revolucionarios del Pueblo (CRP). Las fábricas en las que realizó el trabajo fueron: PROSAN, Sacos MACEN, PROCON, MAYCO, DICON y SOLECTRA. En estas tareas reclutó a Carlos Alegría, obrero metalmecánico que había trabajado en la INCA, en Masaya, quien entró a trabajar a INDEVESA, filial de NIMAC. 

Carlos Alegría recuerda que, avanzada la lucha, en las noches hacían en la fábrica niples para bombas y miguelitos, para ponchar llantas en las manifestaciones. Ya organizados realizaron asaltos para financiar la organización. Gabriel fue parte de distintos equipos que impulsaban la línea de trabajo con los COR y luego Comités de lucha Sindical (CLS), entre los que estuvieron Marcelo Mayorga, Lucío Jiménez, René Cisneros y Silvia Torres.

En el trabajo con los obreros en la carretera a León, entró en contacto con Adrián Meza, al inicio, para pedirle asesoría legal por temas de conflictos laborales, ya que Adrián laboraba en un bufete con su padre, Adrián Meza Castellanos, reconocido dirigente obrero especialista  en  Derecho Laboral. Resultados de este trabajo fueron las huelgas en SANDAX, IMPROESA y la fábrica de ropa Venus. 

Su vinculación con su hermano Antonio en las luchas en El Salvador, le dejó enseñanzas. Se cree que de ahí copió las bombas de propaganda, utilizando bombas de mecate y distintos mecanismos para hacer estallar bolsas conteniendo comunicados. También usaba algunas expresiones salvadoreñas como “vergón”.

Entrenamiento en Costa Rica y nuevas responsabilidades

En 1977, Gabriel salió a entrenarse a Costa Rica. Después del curso militar lo pasaron a trabajar a la zona occidental de Managua. En ese año se constituyó el Comité Regional de la TP en Managua, coordinado por Luis Carrión e integrado por Carlos Carrión, Sergio Mendoza, Javier Guerra (El Chele) y René Cisneros. También fueron creados los Comités Zonales. En el Occidental estaban Gabriel Cardenal, Carlos Zamora y Rosalba Carrasco.3

Los Comandos Revolucionarios del Pueblo (CRP) en 1978

En 1977 y 1978 todas las tendencias impulsaron unidades militares mas estructuradas, entrenadas y con armas de guerra. En la TP se llamaron Comandos Revolucionarios del Pueblo (CRP), surgidos a finales de 1977 como pequeñas estructuras que luego se fueron desarrollando. En su origen, los CRP estaban conformados por obreros de los COR y militantes de los barrios. El asesinato de Pedro Joaquín Chamorro, en enero de 1978, aceleró los procesos de organización de estructuras militares urbanas en todas las tendencias, incluso las terceristas, porque sus unidades que actuaron en octubre 1977 y aún en febrero de 1978, fueron en su mayoría organizadas en Honduras y Costa Rica. 

En 1978, Gabriel participó en el impulso de los Comandos, que ese año hicieron algunas operaciones relevantes, aunque otras tuvieron resultados adversos. 

El 20 de abril fue el bautismo de fuego de los CRP en un operativo de agitación y ataque en el puente Los Cabros, (OPEN 3, Ciudad Sandino), que involucró a cuadros políticos en labores de agitación y propaganda y cuadros militares, cuyas únicas armas eran pistolas y bombas de contacto. La agitación en Los Cabros y en fábricas donde la TP tenía trabajo y estaban en huelga, como SOLECTRA Y EMENSA, debía atraer a patrullas de la Guardia Nacional (GN). 

La operación en el puente Los Cabros fue considerada exitosa, pero en Solectra, ubicada en el barrio Bella Cruz, fueron asesinados tres obreros y dirigentes sindicales de la fábrica: Pablo Flores, Germán Bojorge y Róger Altamirano. Fueron apresados César Largaespada, Mary Bolt y José Ramón Rayo. En otro lugar fue ejecutado sin piedad Jorge Alberto Orontes, de 16 años. Fue el primer combatiente de los CRP que cayó. Novedades publicó su foto con un balazo en la cabeza. Los obreros Flores y Bojorge —identificados adelante—, también eran parte de los Comandos.4

Operaciones contra esbirros represores

En varias ocasiones los Comandos que dirigía Gabriel realizaron varios intentos de acabar con la vida del sargento Alberto Gutiérrez (Macho Negro), esbirro que dirigía la Decimotercera Sección de Policía (Sierra 13), distinguida por ser de las más represivas. Las tendencias realizaron operativos contra esta Sección y sus patrullas en movimiento. Los medios registraron ataques en septiembre 78 en las cercanías de las 3F, Carretera norte. En la colonia 14 de septiembre los comandos hirieron en el maxilar inferior al Macho Negro.5

Asaltos con fines de financiamiento

El 15 de noviembre, el CRP “Óscar Robelo”, logró llevarse 435. 000 córdobas del Banco de América, sucursal Portezuelo, en la Carretera Norte. Después hubo una persecución de película, pero el vehículo de la GN se descontroló y se estrelló.6

El 28, otro comando sustrajo de una lavandería en la colonia Unidad de Propósitos, ochenta uniformes y un número no determinado de protectores antibalas y boinas, pertenecientes a la Escuela de Entrenamiento Básico de Infantería (EEBI)7. El 6 de diciembre asaltaron a la Distribuidora Kativo y dos horas después al Banco Caley Dagnall.8


1979. Gabriel Cardenal, jefe militar de la Tendencia Proletaria en Managua

En 1979, Gabriel, como responsable de todos los CRP en la capital, organizó sus principales operaciones y en algunas participó directamente. En su acción se producen también importantes reveses. En otras Gabriel mostró creatividad e ingenio. El 4 de enero organizó la operación del Comando “Gonzalo Jarquín”, que incendió la radioemisora Estación “X”, propiedad de Somoza. Gabriel orientó que los guerrilleros se disfrazaran de guardias, y el jefe, Víctor Romero (Bayardo), llevaba grados de sargento y manejaba un yip Nissan, color rojo y sin placas. Los uniformes eran los “recuperados” en la lavandería de Unidad de Propósitos. El operativo, en el que además se apoderaron de dos armas largas, fue bautizado ¡Viva la libertad de expresión! 9

El 13 de enero, un comando del FSLN proletario intentó recuperar armas en IFAGAN, pero un celador opuso resistencia y fue ultimado. En esa ocasión, fueron detenidos en las proximidades: Ramón Medrano, quien aceptó ser parte del Comando, y Dharma Lila Carrasquilla Escoto, quien aceptó andar regando papeletas y fue expulsada a México, por tener también esa nacionalidad.10

El 20 de enero, un comando sandinista incendió la fábrica de textiles Nicarao, de Abraham Gorn, presidente de la comunidad judío-nicaragüense y dueño de una cadena de establecimientos comerciales donde tenía acciones el genocida Somoza.11

El 30 de enero, incumpliendo orientaciones de Gabriel, Enrique Flores salió con un Comando a atacar alguna patrulla, pero el dueño del vehículo que capturaron para la acción les advirtió que la tendencia Guerra Popular Prolongada (GPP), se lo había quitado antes para un operativo y, por tanto, estaba circulado. Esa circunstancia permitió que al anochecer de ese día, la GN los emboscó en el puente San Cristóbal. Rematados dentro del vehículo quedaron Enrique, jefe del Comando, Bayardo Guevara Montano (Eduardo) y Bayardo Rivas (Waldo). Fue herida y capturada América Libertad Vidaurre (16), conocida como Beatriz.12

El 11 de febrero, Comandos realizaron la exitosa emboscada a patrullas de guardias que ejercían vigilancia en el Camino de Bolas, en las inmediaciones de la Plaza Julio Martínez   La GN tuvo 6 bajas y, en represalia, respondió asesinando a civiles.13  Esa exitosa emboscada planeada con la participación de Gabriel Cardenal, fue dirigida por Víctor Romero (Bayardo) y, entre otros, participaron Luis Felipe Rayo y Marvin Marín (Rolando).

El 21 de febrero, aniversario del asesinato de Sandino, todas las tendencias realizaron operaciones de lanzamiento de bombas de contactos y hostigamiento contra patrullas de la GN en las colonias 14 de septiembre y Nicarao, en los barrios Las Américas 3 y 4, Jardines El Porvenir, Monseñor Lezcano, San Judas y Nuevo Horizonte, entre otros.14

Durante la noche del 8 de marzo se realizó propaganda armada en el barrio San Judas. Y hostigamiento contra las instalaciones de la Quinta Sección de Policía en ese barrio.15

El 14 de marzo, Gabriel organizó un comando que secuestró a los periodistas Óscar Leonardo Montalván (El Hombre de la Mil), Abel Calero, de El Momento (Radio Mundial), Cinco en Punto (Radio Corporación) y Filadelfo Martínez, de ACAN EFE. La acción unitaria del FSLN perseguía difundir una proclama y dar una conferencia de prensa. Los expositores fueron Carlos Núñez Téllez (proletario), Joaquín Cuadra Chamorro (tercerista) y Mauricio Valenzuela (GPP)16

El 29 de marzo un comando del FSLN Proletario intentó realizar el operativo Astronauta, en el kilómetro 11 de la Carretera a Masaya. Colocarían una carga explosiva en una alcantarilla en la entrada de Santa María del Lago, donde residían Luis Pallais Debayle, vocero del somocismo en el Congreso Nacional, y altos militares. Se esperaba explotar la carga cuando este saliera del reparto. Por denuncia y sospechas, ahí fueron seguidos y capturados: Horacio Cuadra, Miguel Guzmán Bolaños y William Arauz Ocón, y asesinado Leonel Cruz (Pedrito), obrero del barrio Riguero. La GN informó que dio muerte a William Arauz Ocón, cuando al ser llevado a señalar el lugar del operativo, intentó escapar.  Algunos afirman que quien cayó en ese operativo fue Enrique Pinell (El Buggi), originario de Granada, que dirigía el CRP de Jinotepe antes de ser enviado a ese operativo.17

La mañana del 13 de abril, Comandos atacaron la Decimoquinta Sección de Policía en el reparto Schick. Como resultado, tres guardias heridos, entre ellos el Ejecutivo de la Sección.18

El 21 de abril un comando con cinco integrantes atacó la Decimotercera Sección de Policía, contiguo al Mercado Periférico de Managua, con saldo de un vehículo de patrulla destruido.19

El 2 de mayo un Comando de la TP atacó una patrulla de guardias BECAT (Brigada Especial contra Acciones Terroristas), que circulaba en las cercanías del Colegio Andrés Bello y Cristóbal Colón. Murieron tres soldados y uno quedó gravemente herido. Los jóvenes dispararon desde la tina de una camioneta verde marca Datsun. Cuando los soldados cayeron, se bajaron y sacaron del vehículo militar todo el armamento que llevaban. Los fallecidos fueron identificados como Leonardo Mercado, Kalel Salmantino Suárez y Juan Solís Ruiz.20

El 23 de mayo, entre el Km 7 y 8 de la carretera Sur, exactamente frente a SUPLISA, los CRP atacaron un camión cargado de guardias.21

El 27 de mayo, día de la GN, poco antes de la   insurrección final, los CRP realizaron una de las acciones más audaces en Managua. Después de desarmar y retener a todos los vigilantes de varias empresas de referencia (Kativo, Rocargo y la fábrica de Cervezas “Águila”), emboscaron en la madrugada a varias patrullas de la GN en el kilómetro 8 de la Carretera Norte, causándoles bajas significativas, aunque esta no emitió ningún comunicado.22    En esa operación, dirigida personalmente por Gabriel Cardenal, participaron, entre otros, Jorge Ramírez (El Chiqui), Justina Campos y Douglas Duarte, quien caería en la insurrección de los barrios orientales.

El 4 de junio inició la huelga general y las insurrecciones en todos los frentes de lucha. Gabriel pasó a dirigir las operaciones de hostigamiento en el barrio San Judas, que terminaron en la insurrección popular de ese enorme barrio. 

Sigue: Gabriel Cardenal Caldera jefe de la Insurrección de San Judas

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