Memorias de la lucha Sandinista

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La azarosa situación de la GPP en Carazo después de la división del FSLN

Aristides Rojas y Rodolfo Porras


Después de la toma de la casa de Chema Castillo se recrudece la represión en todo el país. En Jinotepe es perseguido y cae combatiendo el Responsable Regional Mauricio Duarte, el 10 de enero de 1975, y capturan, entre otros, a Yico Sánchez y Aristides Rojas.

Agustín Lara es nombrado Responsable Regional de Carazo y lugares aledaños, pero la represión afecta las posibilidades de desarrollo en este período. Aristides Rojas sale de la cárcel en septiembre de 1975 después de lo cual hay un período de enfriamiento. En ese ínterin Agustín se alinea con la Tendencia Proletaria y con ello la mayor parte de las estructuras y redes de colaboradores quedan ubicadas en esta Tendencia. Aristides recibe información de la división y decide seguir trabajando con la GPP, razón por la que no acepta la invitación de Agustín de continuar bajo su mando.

La Tendencia GPP, con Pedro Arauz a la cabeza, realiza esfuerzos por reconstruir sus propias redes, y envía a Eva Samqui y a la hondureña Reyna Isabel Castillo Güisa, a rehacer redes organizativas. Aristides no tiene mucha información sobre este período porque las carceleadas lo han dejado muy “quemado” y había temor de que lo siguieran para detectar a militantes clandestinos.

Aristides: La hondureña vino aquí pero no por mucho tiempo. Era imprudente. Una vez nos encontramos en la calle, claro, de la cárcel vengo chiveado, me chiveo de todo, y cuando nos encontramos empiezo a chequear, y me dice: –Qué es lo que te pasa a vos, siempre andás nervioso–.Con esta muchacha estuvimos muy poco tiempo, luego viene Ana Isabel Morales,1 y se empiezan a organizar unidades de combate, ya hay entrenamiento de muchos compañeros, la mayor parte estudiantes, pero cuando Ana Isabel se asila, ya Noel Escobar tenía presencia aquí, y empiezo a trabajar con él.

Algunos caen en la agitación estudiantil de julio de 1978, como Santiago López, Mario Álvarez, Fanor Chévez y Marlon Calderón. La Guardia los masacra, y el funeral fue grandísimo. Ahí es donde toman la foto de la manifestación en que llevan los posters de Arlen Siú y de Hugo Arévalo, y por primera vez se vio la bandera del Frente Sandinista, era de cuneta a cuneta, y cada féretro llevaba también una bandera. Esas banderas fueron elaboradas por una colaboradora, doña Auxiliadora Solano. Las telas me las entregó en la universidad un compañero que fue Teniente Coronel del Ejército Sandinista, Gilberto Páez “Tiza”.

Otros que se destacan en ese movimiento estudiantil son Alberto Campos “El Che”, Ramón Masís y Reinerio Mendieta, pero había un desorden dentro del grupo universitario, porque en ese tiempo se consumía mariguana. Sin embargo, los movimientos y actividades fueron grandes.

Mónica: En las investigaciones que he realizado esos sucesos ocurren el 9 de julio de 1978 y el entierro el 10 y 11 de julio. La ciudad amaneció con barricadas. ¿Quiénes eran los dirigentes estudiantiles?

Rodolfo: Cuando se dan esos sucesos los que están dirigiendo son Álvaro “El Cabo” Sánchez, asesinado posteriormente por la Guardia, Julio Avilés, Carlos López Landeros “Doroteo”, Hugo Medina, Ramón Aguilar y los muchachos que caen.

Cuando Ana Isabel viene, comienza a darnos las famosas clínicas. Hay montones de anécdotas de esas clínicas. Ella nos daba la instrucción militar, nos armábamos con escobas, garrotes, palos de lampazo, simulando el arma, porque no teníamos. Ella sí andaba su 45 y siempre caminaba con un poncho y debajo una metralleta UZI, imprudentemente, a mi juicio. Recuerdo que en una clínica estábamos Carlos Rodríguez, Luis Vanegas –a quien lo mató la Guardia–, Fernando Samqui –también caído– y Douglas López.

Ahí sucedió una cosa cómica: ella portaba una granada sin espoleta para las prácticas y dándonos clases se la tiró a Noel Berríos. Ella nos había explicado cómo se usaba y que si nos tiraban una había que irse al suelo, taparse los oídos y abrir la boca. De pronto le dice al compañero: ¡A ver!, y se la tira, y aquel pegó un mate, se fue para atrás, y con la escoba que andaba, el compa le dejó ir un leñazo a la Ana. Por dicha, la compañera entendió que él se había descontrolado.

En ese tiempo es que se comienza a dar forma a la Escuadra “Francisco López” en El Caliguate, El Cacao, El Sol, hasta llegar a La Pita. Según un combatiente histórico, Allan Zúñiga “El Diablo”, íbamos a pegar con “Ezequiel”, en el Sur. Cuando viene Noel Escobar, comienza a atender y a reforzar esa Escuadra y a organizarla mejor.

Nota de Mónica: Efectivamente, en las estrategias discutidas por los dirigentes en el interior del país en los primeros años del setenta se consideraba estratégico tener comunicaciones, rutas, redes y trochas, hacia Honduras y Costa Rica. En el caso del Norte, ese esfuerzo siempre se mantuvo y valiosos compañeros se implicaron en estas tareas.

Hacia el Sur, esta misión se les planteó a Mauricio Duarte y a Agustín Lara en reuniones que sostuvieron en agosto de 1974 con Eduardo Contreras y Pedro Arauz. William Ramírez se empeñó en ese esfuerzo y logró reclutamientos importantes en Sapoá, Rivas, Belén y Nandaime.

***

Mónica: Después que salgo de la cárcel en abril de 1978, me mandaron durante un breve tiempo a Carazo. Entré en contacto con Ana Isabel Morales y Cristian Pérez Leiva. También conocí a Julio Avilés, cuyo seudónimo era “Maynor”. Él recibió entrenamiento en una escuela en San Francisco del Carnicero y después fue instructor militar.

Cuando la situación en Carazo se volvió peligrosa para estos muchachos, los trasladaron a Managua. Luis Gaitán “Esteban” recuerda que Julio Avilés “Maynor”, llegó al Open, hoy Ciudad Sandino, en los días de la insurrección de septiembre a impartir clínicas. Luego lo mandamos al Norte. ¿Qué recuerdan de Julio Avilés?

Rodolfo: Julio se bachillera con nosotros en el Instituto Juan José Rodríguez, y se va a estudiar a León, ya él va tocadito y allá lo afilan un poco, se matriculó en la Facultad de Derecho y de ahí regresó a Jinotepe como dirigente estudiantil. Yo ya estaba trabajando con Ana Isabel y él me quiso reclutar, le dije, –No, hablá con la “Lucía”, que era Ana Isabel. Me pareció cómico que me quiso reclutar en 1978 y nosotros desde 1969 estábamos metidos en la lucha.

Para agosto de 1978 vienen como parte de un grupo élite de la GN, Ronald Sampson y el Coronel Humberto Lagos, entran al Centro Universitario Regional de Carazo (CURC) violando la autonomía universitaria, y se toman el Club Universitario, que era donde pernoctaban los muchachos. Se meten, rompen todas las cosas, incluso hay chistes que dicen que Humberto Lagos dijo: Este hijueputa debe ser Pedrón. Y le pegó con la bayoneta y rasgó un cuadro que tenía el Rector Juan Sánchez Flores, y resulta que era Rubén Darío en su lecho. ¡Verídico!

La Guardia hizo alardes dos días seguidos. Todo mundo se escondió. Al sobrino de Yico, “El Cabo” Sánchez, todo mundo vio que lo sacaron de una casa, contiguo a la Casa del Obrero, iba encapuchado y lo montaron en una chata. Al día siguiente apareció en la Carretera a León con su cuerpo pasconeado. ¡Cincuenta y dos tiros le contamos!

Entonces metieron en una casa de seguridad a Hugo Medina y Julio Avilés. A Fernando Luna “El Venado”, lo mete “El Chaparro” en mi casa, donde ya tenía a un herido. Yo vivía con un abogado y un médico en una casa que alquilábamos entre los tres. Los otros dos cooperaban con el Frente. El médico nos ayudaba con los heridos, y el abogado participaba en la Comisión de Derechos Humanos.

Julio Avilés estaba en la casa de Carlos Rodríguez “Juancho”, que era una casita muy pobre frente a donde ahora es el INAA en Jinotepe. Una tarde, Carlos Rodríguez entra en un pleito con su mujer, y Julio está ahí clandestino, entonces la esposa le dice: –Y vas a ver hijueputa, si no sacás a este hombre de aquí ahora, yo voy a la Guardia y te denuncio”. Y comienza aquel Carlos: –Ni comida tengo para darle al compañero. –Llevate esos maduros y andá ve qué hacés. –No es eso hermano, el asunto es que dice la mujer que si no lo saco, nos va a denunciar, ¿cómo hago? – ¡A la gran puta!, ¿y cómo hacemos?

Entonces a buscar al “Chaparro”, a andarlo buceando y al maje no le gustaba que lo anduviéramos buscando donde él se hospedaba, se ponía arrecho. –No, no me andés buscando hombre. –Pero es un asunto de urgencia. Fueron y sacaron a Julio y se lo llevaron, después sacaron a Hugo Medina, después al “Venado”, y los fueron sacando a distintos lugares, porque esos eran prospectos al degolladero de la Guardia.

Aristides: Ya en esa etapa se manda a entrenar a una serie de estudiantes y se forman varias escuadras de combate. La mayor parte de los combatientes fueron los estudiantes, sin embargo, en el campo también se organizan unas estructuras, como la Escuadra “Francisco López”.


Tres anécdotas sobre la audacia de Noel Escobar

Rodolfo: Yo trabajaba con Noel Escobar “Mario” y eso me permitió conocerlo. Era muy audaz y sobre todo tenía sangre fría.

En una casa frente al banco, donde ahora está la Plaza Santiago, después de la insurrección de septiembre vinieron algunos refuerzos. Noel organizó una clínica donde los instructores eran “Luisa”, que es Martha Marina González, y José Hildebrando Rodríguez, de Matagalpa. Entre los alumnos que recuerdo estaban Rommel Carrasquilla, de Nandaime, Sergio Chamorro, conocido como Chamorrón, Luis Barberena y Noel Berríos Medrano, de Jinotepe. Era un Viernes Santo, cuando a Noel Berríos no sé cómo se le fue un tiro de revólver 38, y se lo pegó a Miguel Castro, nandaimeño también, y le dio en una pierna, pero todo entre cuero y carne, no le tocó el hueso.

Le avisan a Noel Escobar y él me busca para sacar a ese compañero. Conseguí la camioneta del doctor Walter Portocarrero, que se volvió colaborador luego de ser un asiduo somocista, ya murió. Entre Rommel y Noel cargaron al herido, pero cuando ya iban a salir, les decimos que se detengan, porque de la esquina desemboca una caravana de jeep BECAT. Eran las doce en punto del día, en las calles no había ni un alma. Noel dice: hijuelagranputa, ahí vienen, ¡tomá!, y me vuela el bolsito donde tiene una granada, y él se queda con su pistola 9 milímetros, se paran los BECAT y Noel se queda ahí esperando a ver qué le dicen. El chofer de la patrulla era uno al que llamaban Washington. –Mire señor, ¿qué horas tiene? –Doce y cuarto hermano, –le dice Noel. –Muchas gracias. Y enrumbaron de nuevo.

Otra vez nos reunimos una escuadra con Fernando Samqui Chan “Ricardo” y Carlos Rodríguez, y dice Noel que un compañero –que después me di cuenta era Agustín Fernández Berríos– pasó la información de que en la casa de Tino Arana hay un fusil automático de los que necesitamos, era un CAL, de los que le acababan de asignar a la EEBI. Hay orden de ir a recuperarlo a más tardar mañana a las doce del día. –Vas a ir vos–me dice–, decidí con quién vas–. –Mirá, yo voy –le digo–, pero si voy me pasás a la clandestinidad, me mandás a La Rural2, porque Tino me conoce y también la Yelba su mujer y sus hijos, yo no me niego a ir, yo voy–. Para no cansar el cuento, a los cinco que estábamos nos pidió y todos pusimos pretextos. Entonces me pregunta: –¿Alguien de tu gente que pueda ir?– –Hay un chavalo aventado –le digo, le decimos “El Cangrejo” Es el compañero Luis Maradiaga “Fabio”. –¡Dámelo –me dice, con él me voy!

Me quedé chequeando en la cuadra y cuando vi que se parqueó el carro, lo manejaba el ingeniero Henry Matus Portocarrero, y miro al “Chaparro” que se baja y toca el timbre de la casa. “El Cangrejo” se queda cubriéndolo, parado con una granada en la acera de enfrente. Voy pasando y comienzo a dar vueltas. Miro que le abren la puerta y se mete y ¡bang!, vuelan la puerta con fuerza y al ratito se aparece Tino en su jeep.

Él había sido asesor de un oficial norteamericano, Gunther Wagner, de la Agencia de los Estados Unidos para el Desarrollo Internacional (AID) en la Academia Militar de Nicaragua. Tino se baja, saca su llave y entra a la casa. Me acerco a “El Cangrejo” y le digo: –¡Ya la cagamos!, ¡ahí está Tino! –Me dice “El Cangrejo”: –¿Qué decís vos?, ¿la tiro? –¡No! ¿Cómo la vas a tirar? No seás imprudente, ¡esperemos!

Adentro se oyen unos gritos, unos alaridos de los hijos de Tino: –¡Ay no lo mate, no lo mate a mi papá!–Se oyen voces de adultos. Después Noel nos cuenta que el hombre le dijo: No hay problemas, quedémonos callados. ¡Cálmense!, les dijo a los chavalos. Se fue a un closet, sacó el fusil FAL y dijo, pasame esa toalla, envolvió el FAL, se lo dio a Noel, y salió “El Chaparro”, campante. Ahí nomás vino el carro, se montó así como el que lo estaba cubriendo, y se fueron. No hubo problemas.

El jodido “Chaparro” era así de loco. Tino lo encontraba en la calle, porque el hombre era funcionario de aquel programa contra la roya del café. Una noche venimos Noel y yo platicando cerca de mi casa, ahí por donde fue el Ministerio del Interior, Tino por ahí vivía, y entonces él va manejando y nos ve, no dijo nada, solo pasó. ¡Ala, –dice “El Chaparro”– ahí va el maje, yo me chiveo cuando me encuentro con él, no jodás!

Al siguiente día estaba trabajando ahí en el programa contra la roya del café, cuando llegó Tino, y me quedó viendo con una risa maliciosa, meneó la cabeza, y se puso a reír. Luego Tino me echó un brazo en un hombro, me haló aparte y me dice: –Te miré anoche con tu amigo, maje. –¿Adónde?, si yo no he salido–, –le digo. –¡Cómo no!, ¡no te me negués! Quiero que me hagás un favor, decile a tu amigo que no tengo ni la mínima intención de actuar contra él, y decíselo por favor, para que él no vaya actuar en contra mía, porque cuando lo encuentro, y lo he encontrado varias veces, no solo con vos, cuando lo miro me da la impresión que me va a joder, y así también puede pensar él. Decile que no ha pasado nada, que cuando nos encontremos no se preocupe.

Nota de Mónica: Rodolfo y Aristides cuentan que Noel Escobar insistió en que este último, quien había estado preso varias veces, saliera de Nicaragua porque estaba muy “quemado”, y dado que solo tiene un brazo, no podía estar en la clandestinidad. Aristides se negaba, pero luego ocurrieron varios incidentes que lo persuadieron.

***

Rodolfo: En realidad así era. Una vez que Aristides estaba parado en la puerta de su casa con un niño, pasa un jeep BECAT y lo rafaguea. “El Chaparro” me molestaba para que incidiera en que Aristides se fuera a Costa Rica. Un día de tantos nos despedimos, se fue en la madrugada, hasta me dejó su cocina, porque éramos bróderes. Cuando le conté a Noel, se persignó, y dijo: – ¡Bendito sea Dios, solo vos eras el valeroso que andabas con ese tizón!

Aristides: Me voy a Costa Rica porque ya era imposible mantenerme aquí. Mi contacto era Cesarito Estrada, que se había ido antes, cuando la muerte de Mauricio Duarte. Lo encontré en Costa Rica y él me contactó con una gente, pero no supe nombres. Con el triunfo de la Revolución inmediatamente me regresé.

Mónica: ¿Quiénes trabajaban con Noel, los que estaban en su equipo de trabajo?

Rodolfo: Por ese tiempo fueron Martha Marina y el compañero José Hildebrando Rodríguez, que cuando lo asesinaron ni siquiera se recuperaron sus restos, quedaron por un restaurante en Las Marías. Esos compas vinieron del Norte y eran los responsables de dar las clínicas militares a finales de 1978. Otro responsable por la GPP era Freddy Berríos.


El asesinato de José Hildebrando Rodríguez y Luis Vanegas (abril de 1979)

Mónica: ¿En qué circunstancias cae José Hildebrando?

Rodolfo: A Freddy Berríos lo mandan a Nandaime a impartir una clínica. Iba con José Hildebrando Rodríguez y Luis Vanegas y allá los esperaba Rommel Carrasquilla.

Freddy falla y no aborda el microbús en el que van José Hildebrando y Luis Vanegas. En el kilómetro 50 de la Carretera Panamericana, en el puente que va para El Rosario, está una patrulla que la dirigía el oficial de la Guardia Orlando Gutiérrez, quien por cierto había estudiado en el Instituto Juan José Rodríguez y estuvo en la Academia Militar de Nicaragua. Este oficial requisa el microbús, y baja a los compañeros, quienes van armados y llevan material para enseñar a hacer bombas de contacto.

Orlando Gutiérrez los agarra y los mete en un camino donde estaba el Restaurante Punta del Este –ahora se llama Reparto Luis Vanegas–, y allí los asesinó, al muchacho de Matagalpa José Hildebrando, y al compañero de aquí, que era hijo de un señor Vanegas que está vivo y que tenía una gran amistad con el General Samuel Genie –Jefe de la Oficina de Seguridad Nacional (OSN). Después el señor nos pedía que no dijéramos nada, decía que Luis no estaba muerto, que andaba en un trabajo, en un curso, no sé dónde, y que lo estábamos perjudicando en su trabajo y en su relación con la Guardia.

Julio: Alejandro Vanegas, el papá de Luis Vanegas, era Presidente Municipal del Partido Liberal Nacionalista (PLN), somocista. Y ese asesino, Orlando Gutiérrez, era enamorado de una de las hijas de él, llegaba a hacerle la visita a la María Ruth, y aun así asesinó a nuestro compañero.


José Hildebrando Rodríguez “Chepe” (1962-1979)

Nace el 16 de agosto de 1962 en la ciudad de Matagalpa, en el Barrio Salida a Jinotega, hoy Barrio Liberación. Fue criado por su abuela Leticia, ya que su madre, Esperanza Rodríguez, tuvo a su vez que criar, en medio de grandes privaciones, a otros ocho hermanos, todos varones. Para los otros hijos de su abuela, José “Chepito”, era más bien el hermano menor.

De familia proletaria, padeció muchas dificultades, pero pudo estudiar su primaria en la Escuela Guanuca. Desde corta edad mostró una recia disposición a la lucha, construida en el ejemplo de los revolucionarios de Matagalpa, una ciudad que ha dado muchos héroes a la historia de Nicaragua.

A principios de 1978, a la edad de quince años, se integró a la Asociación de Estudiantes de Secundaria (AES). En ese entonces Matagalpa era un caldero hirviendo de participación revolucionaria. Los muchachos se integraban y rápidamente asumían responsabilidades en la lucha.

La mamá de “Chepito” estaba colaborando en la lucha, y respaldó a José Hildebrando en sus tareas. A los seis meses de haber ingresado a la AES, se gana la militancia en el Frente Estudiantil Revolucionario (FER), siendo su primer responsable José “Chepe” González.

El 22 de agosto es el asalto al Palacio Nacional, y mientras en otras regiones se hacen los preparativos para la jornada insurreccional del 9 de septiembre, el 28 de agosto de 1978 los jóvenes de Matagalpa se insurreccionan.

Los muchachos organizados salen con sus pocas armas, escopetas, pistolitas o simplemente con las manos limpias, a enfrentarse a la genocida Guardia somocista. Entre los combatientes está José Hildebrando, conocido como “Chepito”. Le correspondió combatir en el Barrio El Laborío.

Su participación quedó recogida en una bellísima foto de Susan Meiselas en la que aparece con la cara tapada, y con el cuerpo de frente, y sin armas en sus manos. La resistencia duró tres o cuatro días, y fogueó a los chavalos que luego se regaron por distintos lugares de Nicaragua.

José Hildebrando no pudo replegarse, así que estaba refugiado en una casa a la que llegó su hermano Eliar Rodríguez, quien trabajaba en Managua organizado bajo la responsabilidad de Bayardo Arce, y lo sacó ileso de esa ciudad en la cajuela de su automóvil.

Después de estar un tiempo en Managua, donde recibe entrenamiento militar, es enviado a Carazo bajo la responsabilidad de Noel Escobar. Lo nombran responsable de San Marcos, y trabaja también en Jinotepe como refuerzo de la Escuadra de Combate “Mauricio Duarte”, con la que participa en varias operaciones, siendo una de las más importantes la Emboscada de Panamonte (sector urbano de Jinotepe), donde le hacen varias bajas a la GN.

Se dirigía a Nandaime junto a Luis Vanegas, a realizar una escuela de entrenamiento militar a muchachos del lugar. Los esperaba Rommel Carrasquilla. En el autobús también debía viajar Freddy Berrios, pero se retrasó, y eso le salvó la vida.

En el kilómetro 50 de la Carretera Sur, por El Rosario, el bus en el que viajaban José Hildebrando y Luis Vanegas, fue detenido por una patrulla que encabeza el asesino Orlando Gutiérrez. Los bajaron del vehículo y al descubrirle una pistola pequeña a Luis, de inmediato los pusieron en un paredón, los rociaron de gasolina y les prendieron fuego, provocándoles la muerte. “Chepito” tenía entonces dieciséis años de edad.

El cuerpo de Luis Vanegas apareció en un lugar llamado Las Marías, que ahora lleva su nombre. El de “Chepito” pudo ser localizado después del 19 de julio por su hermano Eliar Rodríguez, quien lo trasladó al Cementerio de Matagalpa.

Orlando Gutiérrez, ejecutor de múltiples actos de torturas y asesinatos, como los de José Hildebrando Rodríguez y Luis Vanegas (el 22 de abril del 79) y los de Juan Vicente Hernández y Francisco Gonzales (18 de septiembre de 1978), pagó por sus crímenes.

En fecha que no pudimos determinar, en 1979, Orlando Gutiérrez comanda una patrulla que iba a reforzar a la GN de la ciudad de Rivas que enfrentaba el ataque que realizaron las fuerzas del Comandante Álvaro Diroy Méndez “Ezequiel”. Un grupo de guerrilleros colocó explosivos en el Puente Gil González, sobre el Río Ochomogo, en la Carretera Panamericana. Ahí murió Orlando Gutiérrez bajo el poder destructivo de la nitroglicerina, junto a varios alistados.3

Nota de Mónica: En una de las ediciones de La Prensa a finales de abril, se publica la noticia de la muerte de Luis Vanegas y la captura de José Hildebrando Rodríguez: “Un muerto y varias capturas en Jinotepe”.

La reseña habla de la captura de Ramón Alberto Acuña el 27 de abril en el Barrio Pila Grande, por patrullas militares del Comando de Jinotepe. Y agrega, “Otro joven capturado en Jinotepe, hace 15 días, es José Hildebrando Rodríguez Toledo, originario de Matagalpa. Fue capturado con el joven Luis Vanegas”.

El cadáver de Vanegas fue encontrado el lunes en la Hacienda Las Marías, carretera a Nandaime. Vanegas era hijo del profesor Alejandro Vanegas, directivo de la Junta Departamental del Partido Liberal Nacionalista de Jinotepe y empleado del Departamento de Comercio del Ministerio de Economía. Los familiares de Vanegas ya tienen identificado al militar que comandaba la patrulla G.N. que capturó al joven Vanegas, estudiante de la Universidad Centroamericana (UCA).

*

Luis A. Vanegas Pérez (1959-1979)

Nace en Jinotepe el 14 de agosto de 1959. Sus padres fueron Alejandro Vanegas4 y Elba María Pérez. Estudió en la Escuela Anexa “Elías Serrano” y en el Instituto “Juan José Rodríguez”. Hizo estudios superiores en el Centro Universitario Regional de Carazo (CURC, y luego en la Universidad Centroamericana (UCA).

A pesar de que era hijo de un funcionario del régimen somocista, fue influido por el torrente de la protesta y la lucha juvenil desatada en Carazo desde finales de 1977. En el año 1978 le expresó varias veces a Israel Sánchez que quería integrarse a la lucha, pero había reservas de los responsables de Carazo por los vínculos de su familia con el régimen.

Sin embargo, él siguió participando en las manifestaciones y luego fue reclutado e integrado directamente a las estructuras militares de Jinotepe, participando en la jornada insurreccional de septiembre de 1978 y luego en las acciones de la Escuadra “Mauricio Duarte”. Fue uno de los participantes en la Emboscada de Panamonte, en febrero de 1979.

Recibió entrenamiento militar y se destacó por su facilidad para asimilar los conocimientos, por lo que fue encargado de impartir clínicas a otros compañeros. El cuerpo de Luis Vanegas apareció el domingo 22 de abril de 1979 en el lugar conocido como Las Marías, con evidentes señales de tortura.






NOTAS


1 Ana Isabel Morales Mazún pasa a la clandestinidad a finales de agosto de 1977 después de participar en un “auto asalto” en el Banco Nicaragüense, donde ella trabajaba como cajera. Después de un tiempo en Managua, la trasladan a Jinotepe como Responsable del trabajo de la Tendencia GPP en Carazo.

2 Se refiere a la Unidad de Combate “Francisco López”, a la que le decían “La rural”.

3 De la voladura del Puente Gil Gonzales sobre el Río Ochomogo, en “Memorias de la Lucha Sandinista”, Tomo III, pág. 214, varios combatientes afirmaron que la ejecutó una brigada organizada por “Ezequiel” y que Jorge Antonio “Toño” Cubillo, originario de El Rosario, murió cubriendo la retirada del grupo que hizo explotar este puente. Una de las fuentes es José Antonio Molina, ex alcalde de Belén, pero la fecha no se pudo determinar.

4 Alejandro Vanegas era directivo del Partido Liberal Nacionalista (PLN) en Carazo, y empleado gubernamental, según la crónica de La Prensa, que publicó la noticia de la muerte de Luis Vanegas.


Últimos comentarios del relato
  • abraham cubillo :

    El seudonimo Jorge Cubillo Medrano era Isacc como murio alli mucho tiempo el puente tenia su nombre, su familia vive en valle rosario rivas su hermano jose antonio cubillo medrano tambien combatiente de la columna de Ezequiel.

    27 Oct, 13

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